Los huesos de la cara forman la estructura que da soporte a los ojos, la nariz, la boca, los dientes y buena parte de los tejidos blandos faciales. Aunque solemos pensar en la cara como piel, músculos y gestos, debajo hay una arquitectura ósea compleja que permite masticar, hablar, respirar, oler y proteger órganos delicados.
Conocer estos huesos no solo sirve para estudiar anatomía. También ayuda a entender por qué un golpe en la nariz puede afectar a la respiración, por qué una fractura en el pómulo puede alterar la visión o por qué algunos problemas dentales se relacionan con el maxilar o la mandíbula. Este artículo explica de forma clara cuáles son los huesos faciales, qué función cumplen y cuándo conviene consultar.
Qué son los huesos de la cara
Los huesos de la cara forman parte del cráneo, pero no todos los huesos del cráneo son faciales. De forma sencilla, el cráneo se divide en dos grandes zonas: el neurocráneo, que protege el cerebro, y el viscerocráneo, que forma la estructura ósea de la cara.
En la anatomía clásica se describen 14 huesos faciales. Algunos son pares, es decir, hay uno a cada lado. Otros son únicos, situados en la línea media. Estos huesos se articulan entre sí para formar cavidades, relieves y puntos de inserción para músculos, ligamentos y tejidos.

La cara no es una pieza rígida aislada: sus huesos se conectan con dientes, músculos, nervios, vasos sanguíneos, senos paranasales y vías respiratorias.
Cuáles son los huesos de la cara
Los 14 huesos de la cara son los siguientes:
- Dos maxilares.
- Dos cigomáticos o malares.
- Dos nasales.
- Dos lagrimales.
- Dos palatinos.
- Dos cornetes nasales inferiores.
- Un vómer.
- Una mandíbula.
Aunque la lista parece simple, cada hueso tiene una forma y una función muy concreta. Además, algunos participan en más de una estructura. Por ejemplo, el maxilar forma parte de la órbita, de la cavidad nasal, del paladar duro y del soporte de los dientes superiores.
Funciones principales de los huesos faciales
Dar forma y soporte a la cara
La función más visible de estos huesos es estructural. Determinan parte de la forma de la nariz, los pómulos, la mandíbula, el contorno de la boca y la profundidad de las órbitas. Sobre ellos se apoyan la piel, la grasa facial y muchos músculos de la expresión.
Los músculos que permiten sonreír, fruncir el ceño o mover los labios no funcionarían igual sin puntos de anclaje óseo. Si te interesa la relación entre estructura y movimiento, puede ayudarte esta guía sobre los músculos del cuello, porque muestra cómo huesos y músculos trabajan de forma coordinada.
Proteger órganos sensibles
Los huesos de la cara contribuyen a proteger los ojos, la entrada de las vías respiratorias y parte de la cavidad oral. La órbita, donde se aloja el globo ocular, está formada por varios huesos, entre ellos el maxilar, el cigomático, el lagrimal y otros huesos del cráneo.
Esta protección no es absoluta. Un traumatismo facial puede producir fracturas, lesiones oculares, heridas, alteraciones dentales o problemas en la mordida. Por eso no conviene banalizar un golpe fuerte en la cara.
Participar en la respiración, el olfato y la voz
Los huesos nasales, el vómer, los cornetes inferiores, los maxilares y los palatinos ayudan a formar la cavidad nasal. Esta zona participa en el paso del aire, la humidificación, el filtrado inicial y la resonancia de la voz.
Los cornetes nasales inferiores aumentan la superficie interna de la nariz, lo que favorece el acondicionamiento del aire. El vómer forma parte del tabique nasal, que separa ambas fosas nasales. Cuando hay desviaciones, fracturas o inflamación de tejidos cercanos, pueden aparecer problemas para respirar por la nariz.
Permitir la masticación y el habla
La mandíbula es el único hueso móvil de la cara. Gracias a su articulación con el hueso temporal, permite abrir y cerrar la boca, masticar, hablar y realizar movimientos laterales. También sostiene los dientes inferiores.
El maxilar sostiene los dientes superiores y forma parte del paladar duro. Por eso, alteraciones en maxilar, mandíbula o articulación temporomandibular pueden provocar dolor al masticar, chasquidos, dificultad para abrir la boca o cambios en la mordida.
Hueso por hueso: explicación sencilla
Maxilares
Los maxilares son dos huesos centrales de la cara. Forman la parte superior de la boca, sostienen los dientes superiores y participan en la nariz, la órbita y el paladar duro. También contienen los senos maxilares, que son cavidades llenas de aire.
Cigomáticos o malares
Son los huesos de los pómulos. Ayudan a dar relieve a la cara y forman parte del borde lateral e inferior de la órbita. Una fractura cigomática puede causar dolor, inflamación, asimetría facial o molestias al abrir la boca.
Nasales
Son dos huesos pequeños que forman el puente óseo de la nariz. Son vulnerables a golpes directos. Una fractura nasal puede causar dolor, hinchazón, sangrado, desviación visible o dificultad para respirar.
Lagrimales
Son huesos pequeños y finos situados en la zona interna de la órbita. Se relacionan con el sistema lagrimal, que ayuda al drenaje de las lágrimas hacia la nariz.
Palatinos
Los palatinos contribuyen a formar la parte posterior del paladar duro, parte de la cavidad nasal y una pequeña porción de la órbita. Tienen importancia en la separación entre boca y nariz.
Cornetes nasales inferiores
Son huesos situados dentro de la cavidad nasal. Participan en el flujo del aire y en su humidificación. No deben confundirse con los cornetes medio y superior, que pertenecen a otro hueso llamado etmoides.
Vómer
El vómer es un hueso único, fino y situado en la línea media. Forma parte del tabique nasal óseo. Su posición influye en la separación entre ambas fosas nasales.
Mandíbula
La mandíbula forma la parte inferior de la cara y sostiene los dientes inferiores. Es esencial para la masticación, el habla y la expresividad facial. También es una zona frecuente de lesiones en traumatismos, problemas dentales y trastornos de la articulación temporomandibular.
Problemas médicos relacionados con los huesos de la cara
Los huesos faciales pueden verse afectados por traumatismos, infecciones cercanas, malformaciones congénitas, problemas dentales, enfermedades de los senos paranasales o alteraciones de la mordida.
Algunas situaciones relativamente frecuentes son:
- Fractura nasal tras un golpe.
- Fractura de mandíbula o maxilar.
- Fractura del pómulo o de la órbita.
- Dolor facial relacionado con sinusitis o problemas dentales.
- Alteraciones de la mordida.
- Dolor mandibular o dificultad para abrir la boca.
- Deformidades congénitas, como fisuras del paladar.
No todo dolor facial procede del hueso. Puede venir de dientes, encías, músculos, articulaciones, nervios o piel. Por ejemplo, algunas inflamaciones visibles en la cara o el cuello pueden relacionarse con ganglios, como explicamos en esta guía sobre ganglios inflamados.
Señales de alarma tras un golpe en la cara
Tras un traumatismo facial, conviene buscar atención médica urgente si aparece alguno de estos signos:
- Dificultad para respirar por la nariz o la boca.
- Sangrado abundante o que no cede.
- Deformidad visible en nariz, mandíbula, pómulo u órbita.
- Dolor intenso o aumento progresivo de la hinchazón.
- Visión doble, pérdida de visión o dolor ocular importante.
- Dificultad para abrir o cerrar la boca.
- Dientes flojos, pérdida dental o cambio claro en la mordida.
- Adormecimiento de la cara, labios o encías.
- Salida de líquido claro por nariz u oído tras un golpe fuerte en la cabeza.
- Confusión, vómitos repetidos, desmayo o dolor de cabeza intenso.
Un golpe facial no solo puede afectar al hueso. También puede comprometer ojos, dientes, vías respiratorias, nervios y estructuras del cráneo.
Cómo se valoran los huesos de la cara
La valoración empieza con la historia clínica y la exploración física. El profesional puede revisar la simetría facial, la mordida, la movilidad mandibular, la sensibilidad de la piel, el estado dental, la respiración nasal y la visión.
Según el caso, pueden solicitarse pruebas de imagen. La radiografía puede ser útil en algunas lesiones, pero en traumatismos complejos suele ser más precisa la tomografía computarizada, conocida como TAC. En problemas dentales o maxilofaciales, también pueden usarse ortopantomografías u otras pruebas específicas.
El especialista dependerá del problema. Puede intervenir medicina de familia, urgencias, otorrinolaringología, cirugía maxilofacial, odontología, oftalmología o traumatología. En problemas generales de salud, también conviene entender cómo se integran los huesos dentro de los sistemas del cuerpo humano.
Cuándo pedir cita médica
Pide cita si tienes dolor facial persistente, sensación de presión en la cara que no mejora, cambios en la mordida, dificultad para masticar, chasquidos dolorosos en la mandíbula, obstrucción nasal tras un golpe o deformidad que no estaba antes.
También conviene consultar si una lesión aparentemente menor no mejora en pocos días, si aparece fiebre, si hay inflamación importante o si notas pérdida de sensibilidad en alguna zona de la cara. En niños, ancianos, personas anticoaguladas o golpes de alta energía, la prudencia debe ser mayor.
Conclusión
Los huesos de la cara son mucho más que una estructura estética. Sostienen los dientes, protegen los ojos, forman parte de la nariz y la boca, permiten la masticación y ayudan a dar forma a la expresión facial. Los principales son los maxilares, cigomáticos, nasales, lagrimales, palatinos, cornetes inferiores, vómer y mandíbula.
La mayoría de dudas sobre anatomía facial no implican un problema médico. Pero si hay dolor persistente, deformidad, dificultad para respirar, cambios en la visión, alteración de la mordida o síntomas tras un golpe fuerte, es importante consultar. En la cara, una valoración temprana puede evitar secuelas funcionales, dentales o estéticas.
Preguntas Frecuentes
¿Cuántos huesos tiene la cara?
¿Cuál es el hueso más grande de la cara?
¿Qué huesos forman los pómulos?
¿Qué huesos forman la nariz?
¿Cuándo debo ir al médico por un golpe en la cara?
¿La mandíbula forma parte de los huesos de la cara?
Fuentes y Referencias
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Dr. Alejandro Hernández. (2026, julio 9). Huesos de la cara: cuáles son, funciones y cuándo pueden dar problemas. Médico Guía. https://medicoguia.com/huesos-cara
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