Preparar la consulta
Te ayudan a ordenar síntomas, antecedentes, medicación y preguntas antes de pedir cita o hablar con un especialista.
Cuestionarios breves para ordenar hábitos, prevención, síntomas y preguntas antes de hablar con un profesional sanitario.
Los tests de Médico Guía son herramientas educativas para ordenar información antes de una consulta médica. Ayudan a revisar hábitos, síntomas, prevención, seguimiento y preguntas útiles para tu médico. No diagnostican enfermedades, no sustituyen una exploración clínica y no deben retrasar la atención si hay señales de alarma.
Te ayudan a ordenar síntomas, antecedentes, medicación y preguntas antes de pedir cita o hablar con un especialista.
Algunos tests revisan hábitos, controles, vacunas y señales que conviene comentar en revisiones periódicas.
Si hay dolor torácico, dificultad para respirar, pérdida de conciencia, sangrado importante o empeoramiento rápido, busca atención urgente.
Comprueba si tienes una lista completa, entiendes la pauta, conservas bien los medicamentos y sabes qué dudas llevar a farmacia o consulta.
Ordena cambios, situaciones, impacto y revisiones de vista y oído para explicar mejor cuándo empezó el problema y cómo afecta al día a día.
Revisa higiene, sangrado, dolor, sensibilidad y controles dentales para decidir qué información llevar al dentista.
Ordena síntomas, lugares, temporadas y exposiciones para llevar un registro más útil a la consulta de alergología o medicina familiar.
Ordena aparición, evolución, molestias y exposiciones de un cambio cutáneo para describirlo mejor en consulta sin intentar identificarlo.
Revisa antecedentes, hábitos, salud sexual y controles para preparar preguntas preventivas adaptadas a tu edad y riesgo.
Ordena antecedentes, ciclo, anticoncepción, vacunas y revisiones para preguntar qué prevención te corresponde en cada etapa vital.
Reúne datos sobre crecimiento, alimentación, sueño, desarrollo, vacunas y dudas familiares antes de una consulta pediátrica.
Ordena inicio, localización, evolución, impacto y síntomas acompañantes del dolor, sin usar una puntuación para decidir si debes esperar.
Revisa ingesta, pérdidas de líquido, calor, ejercicio y señales cotidianas sin convertir una cifra general en una obligación de beber.
Comprueba si tienes historial vacunal, conoces dosis pendientes y sabes qué preguntar según edad, embarazo, riesgo o viaje.
Ordena antecedentes, vacunas y controles pendientes para preguntar qué prevención te corresponde según edad y riesgo, sin pedir pruebas por rutina.
Revisa cuánto te mueves, el tiempo sedentario, el trabajo de fuerza y la seguridad de tu rutina para preparar una conversación sanitaria útil.
Revisa olvidos, comprensión de la pauta, dificultades prácticas y comunicación con el equipo sanitario sin cambiar el tratamiento por tu cuenta.
Revisa variedad, regularidad, bebidas y contexto de tus comidas sin contar calorías ni clasificar alimentos como buenos o malos.
Haz una revisión práctica de sueño, movimiento, alimentación y prevención para elegir un cambio pequeño y preparar preguntas para tu próxima revisión.
Comprueba si llevas síntomas ordenados, antecedentes, medicación y preguntas prioritarias para aprovechar mejor el tiempo de consulta.
Revisa técnica de medición, registros, factores de riesgo y seguimiento para llevar datos más fiables a medicina o enfermería.
Revisa antecedentes, medidas, actividad y controles que conviene comentar, sin usar el resultado para confirmar ni descartar diabetes.
Ordena frecuencia, duración, comidas, deposiciones y señales de alarma para explicar molestias digestivas con más precisión en consulta.
Ordena tos, falta de aire, desencadenantes, exposición y limitación para explicar mejor el patrón en una consulta respiratoria.
Revisa horarios, despertares, somnolencia, ronquidos y hábitos para preparar una consulta sobre sueño sin diagnosticar insomnio o apnea.
Consulta nuestras guías y rankings médicos para decidir el siguiente paso con más contexto.
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