Documenta la evolución
Una fotografía con fecha y referencia de tamaño puede mostrar cambios entre consultas.
Ordena aparición, evolución, molestias y exposiciones de un cambio cutáneo para describirlo mejor en consulta sin intentar identificarlo.
Piensa en cuándo apareció el cambio, cómo ha evolucionado, qué molestias produce y qué productos, fármacos o exposiciones coincidieron. Una descripción y fotografías fechadas pueden ayudar, pero el test no identifica lesiones ni sustituye ver y explorar la piel.
No diagnostica ni recomienda tratamientos. Consulta pronto ante una lesión que cambia, sangra, no cicatriza, se extiende con rapidez o se acompaña de fiebre. Busca urgencias ante ampollas extensas, afectación de boca u ojos o dificultad respiratoria.
Una fotografía con fecha y referencia de tamaño puede mostrar cambios entre consultas.
Incluye productos nuevos, sol, trabajo, plantas, animales, viajes y medicación.
Muchas lesiones se parecen y requieren contexto y exploración profesional.
Fotografía con fecha, luz similar y una referencia de tamaño. Anota picor, dolor, sangrado y velocidad de evolución.
Muchas lesiones comparten aspecto. Una imagen aislada no muestra textura, distribución completa ni antecedentes.
Incluye sol, trabajo, viajes, productos nuevos, animales, plantas y medicación sin asumir que sean la causa.
Estos son tus resultados basados en tus respuestas.
No diagnostica ni recomienda tratamientos. Consulta pronto ante una lesión que cambia, sangra, no cicatriza, se extiende con rapidez o se acompaña de fiebre. Busca urgencias ante ampollas extensas, afectación de boca u ojos o dificultad respiratoria.
Usa el resultado para preparar mejor tus preguntas y consulta rankings o guías de Médico Guía.
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